jueves, 13 de octubre de 2011

Calidad de Vida



El psicólogo responde:





¿Por qué es tan difícil tener calidad de vida actualmente, aun teniendo empleo estable?


Una de las cosas más difíciles de equilibrar actualmente es nuestra vida laboral y la personal, en muchos casos el consumismo y el deseo de tener siempre lo más nuevo, lo mejor, nos lleva a una carrera insaciable que por su puesto al final, nadie gana, parece que siempre estamos queriendo más, el estilo de vida, sobre todo en la áreas urbanas tiende a volverse agresivamente competitivo y esto lleva a muchos a deprimirse, caer en adicciones de todo tipo, o presentar otras afecciones a nivel emocional que hace que la calidad de vida no sea completa.




¿Por qué es tan importante la organización y la priorización en nuestro diario vivir?


El orden quita el estrés, eso es algo que aún debemos aprender culturalmente. Cuando se vive de acuerdo a prioridades, poniendo las cosas que más nos importan primero, se genera una mejor calidad de vida y una mejor autoestima. Por otro lado a veces podemos perder el norte al intentar vivir totalmente fuera de la realidad, no tiene nada de malo intentar mejor nuestra calidad de vida, a nivel económico, social etc. Pero sin obsesionarnos con tener lo que aún no tenemos.



 
¿Qué papel juega la Actitud para lograr una mejor calidad de vida?


Una persona puede hacerse a sí misma feliz o miserable independientemente de lo que esté realmente sucediendo «fuera», tan solo cambiando los contenidos de su conciencia. Todos conocemos individuos que pueden transformar situaciones desesperadas en desafíos que superar, simplemente por la fuerza de su personalidad. Esta capacidad de perseverar a pesar de los obstáculos y retrocesos es la cualidad que la gente más admira en los demás y con justicia, porque es probablemente el rasgo más importante, no sólo para tener éxito en la vida, sino también para disfrutarla.

martes, 11 de octubre de 2011

Redefiniendo lo que significa ser mujer


En pleno siglo 21 no puedo evitar observar cómo vamos redefiniendo nuestros objetos, ideas y por supuesto por qué no, también personas ¿Qué es bueno? ¿Qué es bello? ¿Qué es sano? ¿Qué es una mujer? ¿Qué es un hombre?

Como terapeuta, me encuentro  a muchas personas tratando de encontrar su verdadero yo en medio de moldes superpuestos y donde no caben pues algo les falta o algo les sobra para entrar allí,  y a pesar de que todos alzamos la voz en pro de la individualidad y el dejar ser, parece que nuestro inconsciente nos traiciona, tratando de parecernos a la modelo de turno, siguiendo la norma.

Y ¿Por qué hablamos de mujeres?  Pues porque por alguna razón, la presión sobre nosotras y lo físico pareciera ser más fuerte, más agobiante.  La presión sobre nuestros compañeros varones es de una naturaleza diferente, lo cual hablaremos en otro artículo

Por mucho tiempo me he encontrado con mis pacientes sobrevivientes de cáncer de seno, librando una lucha titánica contra sus propios prejuicios, el dolor de verse mutiladas físicamente no tiene comparación con el horror de ya no ser “mujeres” por qué les falta un seno o los dos. El haber vuelto físico el significado de ser mujeres, nos ha llevado a tomarle mayor atención a nosotras como objetos de deseo, y hemos relacionado este objeto de deseo con el amor que tanto necesitamos, “Si soy hermosa, me amarán” “Si estoy completa, entonces recibiré amor”.

Puedo decir sin duda, que lo más terrible con lo que tienen que librar estas preciosas mujeres es con la vergüenza, el hecho de sentirse de alguna manera,  culpables de lo que les ha sucedido, y peor aún, indignas del amor y el respeto que “una mujer con dos senos” se merece.

Hacer un duelo liberador no solo implica coraje para dejar ir lo que ya no se tiene, sino también que podamos pedir ayuda cuando la estamos necesitando.

La batalla psicológica y la búsqueda del verdadero “Self” es lo que lleva a estas mujeres a sobrevivir el trauma, y darse cuenta que son mucho más que dos senos, y que el hecho de haberle ganado la batalla al cáncer  lo demuestra. Pero implica valentía, ser capaces de tomar los moldes culturales y volverlos flexibles, capaces de ajustarse a su nueva realidad, y no darse por vencida.

La primera batalla que hay que vencer, es contra nosotras mismas, contra nuestras propias ideologías, nuestros propios roles que hemos mantenido y abordado durante toda nuestra vida.

¿Se puede? El trabajo en muchas mujeres que lograron enfrentarse a ese patrón injusto de medirlas y calificarlas lo demuestra, si necesita ayuda, búsquela.  Lo importante es entender que la calidad de vida implica sentirme bien conmigo misma, con lo que soy y lo que tengo, ser feliz a pesar de lo que ya no tengo.

lunes, 10 de octubre de 2011

¿Viviendo o Sobreviviendo?



Espero que viviendo y no solo sobreviviendo, espero que con cada respiro que llene de aire tus pulmones, y cada latido de tu corazón, haya un deseo que cumplir, un propósito esperando a ser completado, haya un sueño esperando a convertirse en realidad.

Mi mayor anhelo es que seamos capaces hoy de darnos cuenta que hay cosas mucho más grande que nosotros mismo, que hay propósitos eternos que solo nosotros podemos cumplir, que hay personas que solo pueden ser tocadas de manera especial este día por nosotros.

No nos neguemos al hermoso privilegio de hacer la diferencia en la vida de alguien, no nos olvidemos que nuestros latidos tienen un propósito, y si todavía puedes andar, mirar, tocar, amar, sentir, oír,  todas esas capacidades que olvidamos que tenemos hasta que las perdemos están aquí, ahora, están en ti porque hay propósito con ellas, contigo.

No desperdicies las oportunidades de cumplir tu elevada razón de ser en este mundo, porque alguien maravilloso más grande que tú, mas inmenso que el mar, que toda la tierra, que todo el universo te ha preservado hasta hoy por una razón eterna e intrincada que solo él conoce, pero que quiere ver cumplido en ti hoy.

Haz la diferencia donde quiera que vayas, y permite que el poder del cielo se libere por medio de ti para bendición de quienes tendrán la fortuna de encontrarse contigo hoy.